Nunca mires en un espejo después de la puesta del sol.
Recuerda siempre esto, Bloody Mary está continuamente vigilando.
Una luna de sangre brillaba a través de las nubes oscuras.
María transformó su rostro pálido y sin vida en un gran espejo antiguo. Su alma estaba agitada, afligida por el dolor y el odio. Sin aliento, pronunció una terrible maldición.
Los espejos estaban cubiertos de una niebla gris, distorsionando sus reflejos y degradándolos. La oscuridad en el espejo es espesa, extendiendo sus patas con garras hacia el mundo exterior. Y Marie finalmente fue libre, su alma ya no pertenecía a su cuerpo atormentado.
Cuando un par de manos fantasmales la agarraron y la arrastraron a través de la mirilla hacia el mundo de los demonios, se sintió libre. A la mañana siguiente su cuerpo estaba sin aliento...
Mi aventura comienza con esta historia de miedo. De camino a casa, recibí una llamada de mi sobrina Jackie. Vive en un internado privado recientemente reubicado. Jackie estaba muy asustada y me pidió que la sacara de ese horrible lugar. Los maestros han desaparecido, los compañeros de clase se han vuelto cada vez más violentos y las criaturas oscuras rondan cada rincón del internado.
Ahora tengo que encontrar a mi sobrina en la escuela, pero si quieres acompañarme en esta aterradora aventura, recuerda esta simple regla: no te mires al espejo después del atardecer. Todavía veo Bloody Mary.

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